jueves, 27 de febrero de 2014

LOS GRANDES BUFETES REDUCEN SUS ESTRUCTURAS

EN HERAS ABOGADOS APOSTAMOS POR EL TRATO DIRECTO Y PERSONALIZADO CON NUESTROS CLIENTES, CONOCEN NUESTRA FIRMA CON MAS DE 30 AÑOS DE EXPERIENCIA Y CONFIAN EN NOSOTROS. Las grandes firmas españolas siguen recortando En España, los grandes bufetes nacionales llevan un par de años reduciendo sus estructuras con el claro objetivo de ser más rentables. La crisis mostró que las grandes firmas de nuestro país estaban sobredimensionadas. Algunas tenían sólo en España el mismo número de letrados que un bufete anglosajón en todo el mundo. Al igual que hicieran los internacionales unos años antes de una forma más drástica –sobre todo en la reducción de socios–, los grandes despachos nacionales han ido acomodando sus plantillas. Todos han disminuido su número de abogados y de miembros del staff; han endurecido aún más la promoción a socio haciendo casi innegociable el up or out; han establecido un férreo control del gasto; han disminuido la contratación de juniors; y han cerrado las oficinas que no eran rentables o estratégicas. Se prevé que durante 2014 los cuatro grandes bufetes seguirán con recortes. Desde hace décadas, la gran mayoría de los socios directores de los bufetes estaban obsesionados con crear firmas más grandes. Hasta 2008, esto se llevó a cabo con un mayor número de contrataciones y, a partir de ese año, con fichajes de equipos enteros o fusiones con otros bufetes –2013 ha sido un año récord en EEUU y en 2012 se anunciaron o entraron en vigor 96 fusiones transfronterizas–. Pero, ¿ser más grandes es siempre lo mejor para un bufete? El estudio Report on the State of the Legal Market 2014, elaborado por el Centro de Estudios de la Profesión Legal de la Universidad de Georgetown y Thomson Reuters, asegura que para algunas firmas puede serlo, pero para pero la mayoría la respuesta debe ser, sin duda, no. La oferta supera a la demanda- El año 2013 fue plano para el crecimiento económico de las firmas de abogados en EEUU y el número de letrados creció el 1%. La productividad se mantuvo sin aumento. - Uno de los retos de gestión en una economía de crecimiento lento es mantener un estricto control sobre los gastos directos e indirectos. - El beneficio por socio (PPP) se ha mantenido relativamente plano en los últimos tres años. - El mercado legal es más competitivo que hace cinco años. La oferta supera a la demanda. Sólo se puede ampliar cuota de mercado a costa del de los demás. - El mercado legal ha pasado del vendedor al comprador. Cómo prestar los servicios ya no es decisión sólo de las firmas, sino de los clientes.Los indicadores que recoge el informe muestran cómo 2013 fue un año plano para el crecimiento de los bufetes de EEUU –la mayor industria legal del mundo–, la demanda de servicios jurídicos disminuyó ligeramente en toda la industria y se mantuvo una lucha continua para mantener la disciplina en los gastos. En este contexto, cada vez cobra más importancia la poca correlación que existe entre el tamaño del bufete y el beneficio por socio, como han mostrado varios estudios. Los observadores del mercado legal han comentado desde hace tiempo, según explica el informe, que los beneficios de una economía de escala –que es lo que quieren conseguir los socios directores cuando deciden ser más grandes– disminuyen una vez que un bufete supera los 100 abogados aproximadamente, y que sólo es realmente cierto si la firma tiene múltiples oficinas. Además, independientemente de las posibles ventajas de las economías de escala, el tamaño que un bufete necesita para lograr estos beneficios se ha rebajado en los últimos años por las mejoras sustanciales en la tecnología, que han permitido a las firmas más pequeñas golpear por encima de su tamaño. Arma de doble filo El informe de la prestigiosa escuela de derecho norteamericana destaca en sus conclusiones que la búsqueda del crecimiento con el fin de lograr las economías de escala pueden ser un arma de doble filo para las firmas. Los grandes despachos con muchas oficinas, sobre todo en varios países, son mucho más difíciles de manejar, y requieren una inversión mucho mayor de los recursos para lograr una uniformidad en la calidad y prestación de los servicios y para cumplir con las expectativas de los clientes, en torno a eficiencia, previsibilidad y rentabilidad. Sería mucho más prudente para las firmas que se preocuparan más por esto que centrarse sólo en el crecimiento, concluye. Además, si bien para muchas firmas es importante tener el tamaño suficiente para manejar asuntos complejos y de gran volumen, este imperativo tiene sus límites, según el estudio, porque un bufete con un número de abogados entre 200 y 500 ya se considera "suficientemente grande" para estos propósitos. El informe también desmonta la utilización del crecimiento como medio primario de la creación de oportunidades para los abogados más jóvenes. Si bien es cierto que las firmas más grandes pueden tener mejor reputación, la importancia de la marca como factor fundamental por parte de los clientes en la selección de abogados externos ha disminuido en los últimos años. Tampoco, subraya el análisis, diversificar las prácticas es siempre sinónimo de éxito, ni tampoco tener que estar presente en mercados más grandes para servir las necesidades de algunos clientes, si no es estratégico para la firma. Cambio de enfoque Los despachos de abogados deben centrar su atención en repensar la organización de base, modelos de precios y de prestación de servicios que han dominado el mercado durante varias décadas. Sin embargo, muchos líderes de firmas de abogados que se sienten obligados a articular algún tipo de visión estratégica para ayudar a sus firmas a capear el temporal actual, creen que es más aceptable políticamente pensar que "hay que ser más grandes" que deslizar un mensaje de que es necesario cambiar la manera en que se hace el trabajo. Muchos directores se preguntan: ¿Por qué intentar algo nuevo cuando lo que han sido ha funcionado tan bien durante tanto tiempo? Porque el mundo ha cambiado, la manera en que se ofrecen servicios jurídicos también y si las firmas actuales no se adaptan al cambio, llegarán nuevos competidores que respondan mejor a las necesidades de los clientes, con servicios más eficientes y con un modelo de fijación de precios más exactos, y triunfarán.---Noticias Jurídicas | Abogados - Bufetes - Sentencias | Jurídico | Expansión.com

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